Con la llegada del calor y la apertura de las piscinas uno de los deportes que más apetece practicar es natación. Tirarte a la piscina, refrescarte y encima ponerte en forma, ¿qué más puedes pedir? ¿Mejorar tu técnica tal vez? Si eres de los que les gusta nadar a braza, y no sabes si estás nadando con la técnica correcta, o lo sabes y quieres corregirlo, te traemos algunos consejos para que los pongas en práctica la próxima vez que vayas a nadar.

La braza, junto al crol, es probablemente una de las técnicas más populares a la hora de nadar. Parece que es un estilo, fácil, pero requiere bastante técnica. Cuando nadas a braza, la propulsión que utilizas se reparte al 50% entre piernas y brazos. Esto significa que tanto la patada como la brazada tienen la misma importancia .Hay que conseguir llevar un ritmo sincronizado para conseguir depurar esta técnica.

“En braza la propulsión es 50% de brazos y 50% de piernas”

Como decíamos antes, coordina bien los movimientos: brazada, respiración, patada y extensión. No encojas tu cuerpo, intenta conseguir una buena extensión de piernas y brazos. Cuanto más paralelo vayan las caderas y el tren inferior al suelo, mejor. Lograrás mejor hidrodinámica, y sentirás como nadas más fluido. Piensa que el movimiento se divide en dos, uno de máxima extensión, cuando los brazos y el tronco están estirados y otro de máxima flexión, cuando sales a respirar con los hombros fuera del agua y las piernas flexionadas.

Un error muy típico es abrir los codos demasiado cuando das la brazada. Intenta no separarlos tanto y no sumerjas los brazos en exceso. Al llevar los codos más cerrados, y con una brazada no tan profunda, conseguirás un mejor desplazamiento. Por otro lado, también te cansarás menos a la hora de recobrar los brazos. Después de unos cuantos largos notarás la diferencia y se agradece estar un poco más fresco de brazos.

La patada es muy importante en braza.

“No olvides la importancia de la patada”

La patada es un movimiento clave en braza. Como hemos explicado antes, supone el 50% de la propulsión mientras nadamos con este estilo. Tiene que ser un movimiento coordinado y simétrico. Para que la patada te de un mejor resultado, intenta que los pies no estén demasiado cerca de la superficie y no lleves las rodillas al abdomen. Por otro lado, intenta no patear con el empeine total, no hace falta extender el tobillo en su totalidad.

A la hora de respirar, acuérdate siempre de hacerlo cuando tu cabeza esté lo más fuera del agua. Cuando esté a la máxima distancia del agua, inspira. Expulsa el aire por la nariz y boca cuando estés dentro del agua, e intenta hacerlo cuando estés extendiendo los brazos. Un pequeño consejos a la hora de sacar la cabeza del agua: intenta evitar una hiperextensión del cuello. Saca la cabeza lo que puedas, sin forzar. Recuerda que tiene que ser un movimiento, sincronizado y fluido para conseguir un buen ritmo.

“Una buena respiración hará que te canses menos”

Una buena respiración hará que te canses menos.

Resumiendo, los fallos más frecuentes son: no hacer los movimientos de brazada y patada sincronizados; dar la brazada con los codos demasiados abiertos; intentar sacar demasiado la cabeza fuera del agua a la hora de respirar y la extensión del tobillo a la hora de dar la patada.

La próxima vez que te tires a la piscina, intenta acordarte de estos fallos típicos e intenta corregirlos. Seguro que notas como poco a poco va mejorando tu técnica de braza, reduces los esfuerzos innecesarios y conseguirás terminar tu serie de largos en mejor forma. Y recuerda que todo lo que necesitas para nadar, gorros, gafas, bañadores y todo el material de entrenamiento que necesites lo tienes en deplon.com

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