El Camino de Santiago en bicicleta

Si te estás planteando realizar el Camino de Santiago deberías contemplar la opción de completar tu ruta en bicicleta. Cualquier Camino del Camino de Santiago es una ruta bellísima, en la que podrás disfrutar de los paisajes, cultura y gastronomía de diferentes zonas de la península. Si encima lo completas en bici, podrás unirte a otros grupos de ciclistas, convirtiendo la experiencia en algo único.

El Camino Francés, o el Inglés suelen ser las rutas preferidas por los peregrinos a bicicleta. Por otro lado, los Caminos de la Costa y el Primitivo, pueden ser algo más espectaculares, pero también más exigentes para las piernas. En cuanto a la Vía de la Plata, además de toda la historia que recorre este Camino, es recomendable evitar hacerla durante el verano, ya que puede hacer demasiado calor.

Antes de embarcarte en esta aventura, deberás preparate tanto física como mentalmente. No importa tu condición física ni edad, ya que tienes etapas accesibles para todos, pero para no tener imprevistos, lo mejor es saber de lo que eres capaz y empezar a planificar a partir de ahí. Si no tienes muy buena preparación física, planifica etapas más cortas; tardarás más, pero de lo que se trata es de disfrutar, no de acabar destrozado etapa tras etapa. Cuando estés entrenando para tu Camino de Santiago en bicicleta, no lo hagas siempre en llano. Es bueno simular subidas y bajadas como las que te vas a encontrar en tu ruta. Si no tienes mucho nivel montando en bicicleta opta mejor por los Caminos adyacentes a los de a pie. Son más seguros y más cómodos para pedalear.

Una señal del Camino con unos ciclistas al fondo.

En cuanto a la distancia que debes recorrer en cada etapa, depende de lo que tu quieras y puedas hacer. Hay ciclistas que pueden meterse 100km en las piernas sin problemas, pero lo habitual es hacer etapas de entre 40 y 50 km al día. De esta manera avanzarás a un buen ritmo y podrás divertirte mientras completa tu Camino.

Si ya te estás convenciendo en que uno de tus próximos planes es completar el Camino de Santiago en bicicleta, deberías empezar a planificarlo. Los mejores meses para realizarlo son de Abril a Septiembre, tratando de evitar las horas centrales de Julio y Agosto. de Noviembre a Marzo, es menos recomendable, ya que la meteorología puede no acompañar tanto. Una vez sepas en que época del año vas a ir, elige el Camino que quieres recorrer. Esto es importante, para ir pensando las etapas que vas a realizar y que podrías necesitar en cada una. Es muy importante no pasarse con el peso en las alforjas, ya que si no será más pesado pedalear.

Otro de los puntos clave, es la elección de la bicicleta. Si vas a seguir el Camino que se hace a pie, lo más recomendable es hacerse con una bicicleta de montaña que tenga un buen sistema de suspensión y que aguante por todo tipo de caminos. Si por el contrario prefieres hacerlo por carretera elige una bicicleta híbrida, y no te olvides de llevar un buen juego de luces y reflectantes. Es importante que la bicicleta sea ligera, y que esté bien puesta a punto. Es probable que durante alguna etapa aparezcan problemas mecánicos, pero si la llevas puesta a punto desde el principio, estos potenciales problemas se retrasarán, haciendo más llevadero el Camino.

Cuando hacemos el Camino en bicicleta, siempre es recomendable ir en grupo. Tanto por la seguridad a la hora de circular, como cuando no estamos montando. En algunos lugares, iglesias, restaurantes o incluso albergues, las bicicletas no son bienvenidas. Además, si en algún momento hay alguna avería, siempre es mejor contar con más gente alrededor, ya sea para que te ayuden a arreglarla o incluso que te presten alguna herramienta que no tengas. No te olvides de llevar un buen candado para asegurar la bicicleta cuando no la estés utilizando.

Circula siempre acompañado y cumpliendo las normas de seguridad.

Es muy importante llevar el peso bien controlado en todo momento, por lo que es básico llevar lo justo y necesario. Entre tu equipamiento no deben faltar un par de bidones de agua para ir bien hidratado en todo momento, algo dulce para reponer glucosa, casco, guantes, gafas y crema solar. En cuanto a la ropa que debes llevar, ten en cuenta que vas a cargar todo en las alforjas, así que tienes un espacio limitado. Lo más importante sería contar con unos pantalones cortos y otros largos de secado rápido, un cortavientos y un par de camisetas técnicas, además de ropa interior, calcetines y unas zapatillas deportivas cómodas para pedalear. Si ves que va a llover cuando hagas el Camino, mete un impermeable y polainas. Así evitaras calarte más de la cuenta.

Las herramientas son pesadas, por lo que probablemente no puedas llevar tu todas. De ahí lo bueno de realizar el Camino en grupo. Podréis repartir herramientas y pedalear más cómodo. Es recomendable llevar un buen kit de reparaciones en el que no puede faltar una cámara de recambio, llaves de tuerca y allen, una bomba y aceite para engrasar la cadena.

Con los móviles que tenemos hoy en día, no tiene sentido llevar encima guías, cámaras de fotos y mapas. Lo puedes llevar todo encima en tu smartphone. Si es recomendable llevar un cargador portátil o powerbank para no quedarte sin batería en medio de una etapa. Hay aplicaciones de mapas donde podrás encontrar y guardar todo lo necesario para poder seguir las etapas perfectamente. Google Maps, Maps, o o Wikiloc. Además con la conexión 3G o 4G podrás consultar todo tipo de información sobre los albergues en los que vayas a pasar la noche.

En cuanto a las recomendaciones a la hora de circular, es importante intentar hacerlo siempre en fila india, reduciendo el riesgo de accidentes. Como comentábamos antes es básico que tanto otros ciclistas, peregrinos o vehículos te vean. Para ello, hazte con un chaleco reflectante, y con un buen juego de luces. El casco puede que no se muy estético, pero ante una caída va a proteger tu cabeza de un golpe contra el suelo. Por último, es mejor llevar el equipaje en alforjas y no llevarlo en mochilas a la espalda. Si por lo que sea te pilla una tormenta, lo mejor es dejar la bicicleta resguardad y alejarte de ella y de los árboles y no la pierdas de vista.

Una vez llegues a Santiago, tienes dos opciones, volver en bicicleta por donde has venido, o, lo más habitual, empaquetar tu bicicleta con tus pertenencias y llevártelas en tren, autobús o avión contigo. Hay muchas tiendas de bicicletas en las que vas a poder encontrar todo lo que necesitas para embalar tu bicicleta. Y ahora puedes disfrutar de Santiago y de visitar al Apóstol.

El Camino de Santiago siempre es un buen plan para aprovechar unas vacaciones al máximo. En bicicleta, además, es una experiencia inolvidable y muy recomendable. Así que, ya sabes, empieza a entrenar un poco, elige tu Camino, planifica tus etapas, prepara tus alforjas con todo lo que necesitas y embárcate en esta aventura que no olvidarás.

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